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JUAN RUDIN Johannes Rudin Iselin, Juan Rudin, nació
en Muttenz, Basilea, Suiza, el 25 de febrero de 1849. Estudió pedagogía y
astronomía en Arlesheim, en su país natal. Se desempeñó como profesor en
Suiza y en Hungría. Colaboró en la elaboración de la Estadística Escolar de
Suiza, obra que se publicó en cinco tomos. Realizó y publicó varios dibujos
de formaciones lunares y manchas solares, basados en sus observaciones con el
telescopio, en el periódico Sirius, dirigido por el selenógrafo Klein. En octubre de 1889, estando de profesor
en Hungría, recibió una propuesta del gobierno de Costa Rica para venir a
mejorar la enseñanza de la pedagogía
en este país. Dicha disciplina se impartía en los colegios secundarios en ese
tiempo. Llegó a Costa Rica el 27 de noviembre de 1889. A su llegada dirigió el Colegio San
Luis Gonzaga. Trabajó luego en el Observatorio Físico Geográfico y tomó
parte en algunos viajes de exploración al sur del país. Fue más tarde
profesor de pedagogía, práctica escolar, física y cosmografía en el Colegio
de Señoritas, profesor de dibujo, lavado de pianos, pedagogía y práctica
escolar en el Liceo de Costa Rica, visitador de las escuelas de la capital,
director del anexo del Liceo de Costa Rica y ayudante de la Jefatura Escolar. Al
iniciarse el curso lectivo de 1899, se le encargó la dirección técnica de las
escuelas de San José, cargo que desempeñó hasta 1903 y que se extendió a las
otras escuelas del país pues se procuró uniformar métodos y procedimientos
mediante ciclos de conferencias. Pero su contribución no se limitó a la
enseñanza. Realizó un dibujo cartográfico de Costa Rica junto con su cuñado,
el también científico suizo Enrique Pittier, e hizo un mapa de Costa Rica en
relieve que por mucho tiempo estuvo en exhibición en el Museo Nacional. Escribió
también un texto, La Cosmografía en la Escuela Primaria, inédito, basado en
la observación de nuestro cielo, en donde exponía las nociones en forma
interesante y en lenguaje sencillo. Con sus lecciones y su telescopio
particular, el cual puso a disposición del público en días y noches
determinadas, contribuyó a divulgar en Costa Rica los conocimientos de
cosmografía. Construyó para varios observatorios europeos aparatos astronómicos
con su relojerías correspondientes. Con motivo de la aparición del cometa
Halley a principios de siglo y el temor que se desató en gran parte de la
población, escribió un librito en donde explicaba lo que era un cometa y se
comentaba sobre el cometa Halley. Hizo de Costa Rica se segunda patria,
pues nunca más regresó a Suiza. Murió en San José después de una larga y
fructífera vida. |